Resumen
El Sistema de Alerta Temprana del Valle de Aburrá (SIATA) es un proyecto estratégico para la gestión del riesgo de desastres de la autoridad ambiental Área Metropolitana del Valle de Aburrá. Nace como un proyecto científico, social y educativo que ha crecido de manera exponencial a lo largo del tiempo. El SIATA fortalece el territorio como uno de los sistemas de alerta temprana más robustos del país, convirtiéndose en referente nacional por el conocimiento técnico, social y educativo que genera. En este capítulo analizamos el papel del proyecto SIATA frente a la apropiación social del conocimiento y el fortalecimiento ciudadano antes y después de la participación de dos comunidades en un proceso educativo y de acompañamiento. Aplicamos un enfoque cualitativo utilizando como método el estudio de caso. Recopilamos datos con diarios de campo y entrevistas semiestructuradas, que se analizaron en un sistema de categorías enmarcado en la hipótesis de la complejidad. Encontramos que los procesos educativos desarrollados desde el componente de apropiación social del conocimiento favorecieron el desarrollo de capacidades de la ciudadanía para la gestión del riesgo de desastres y la adaptación al cambio climático. Destacamos que el conocimiento popular en convergencia con el conocimiento científico se convierte en elemento clave para construir saberes adaptados a las necesidades y realidades del territorio.
Palabras clave: resiliencia, Apropiación Social del Conocimiento, SIATA, fortalecimiento ciudadano, eventos hidrometeorológicos extremos.
Strategies for Disaster Risk Management and Climate Adaptation in the Aburrá Valley
Abstract. The Early Warning System of Medellín and the Aburrá Valley (SIATA) is a strategic disaster risk management project led by the environmental authority, the Metropolitan Area of the Aburrá Valley. SIATA originated as a scientific, social, and educational initiative that has grown exponentially over time. It has strengthened the region’s capacity, becoming one of the most robust early warning systems in the country and a national benchmark for the technical, social, and educational knowledge it generates. This chapter examines the SIATA project’s role in the social appropriation of knowledge and its impact on strengthening civic engagement, both before and after two communities participated in an educational and support process. A qualitative approach was adopted, using the case study method. Data were collected through field journals and semi-structured interviews and analyzed using a categorical system framed within the hypothesis of complexity. Our findings indicate that the educational processes developed through the social appropriation of the knowledge component fostered citizens’ capacities for disaster risk management and climate change adaptation. We highlight the convergence of popular and scientific knowledge as a key element in the construction of context-specific knowledge, adapted to the needs and realities of the territory.
Keywords: resilience, Social Appropriation of Knowledge, SIATA, citizen empowerment, extreme hydrometeorological events.
1. INTRODUCCIÓN
Los habitantes de Colombia enfrentan una creciente exposición a amenazas derivadas de la crisis climática, lo que hace imperativa la preparación y capacitación ciudadana para enfrentar y mitigar sus potenciales impactos adversos. Para que la gestión del riesgo de desastres (GRD) y la adaptación al cambio climático (ACC) contribuyan de manera efectiva a la construcción de sociedades resilientes, es necesario articular el conocimiento científico con la apropiación social del conocimiento (ASC). Esta integración permite que la ciudadanía comprenda su territorio, identifique las amenazas que lo afectan y tome decisiones informadas y contextualizadas. En este contexto, el Sistema de Alerta Temprana del Valle de Aburrá (SIATA) se consolida como un proyecto estratégico liderado por la autoridad ambiental del Área Metropolitana del Valle de Aburrá (AMVA). El SIATA articula ciencia, tecnología e innovación mediante el monitoreo continuo de variables ambientales, el desarrollo de investigación aplicada, y el fortalecimiento de procesos de ASC.
Este estudio de naturaleza cualitativa tiene como objetivo analizar el desarrollo de capacidades de dos comunidades del Valle de Aburrá antes y después de su participación en estrategias de ASC lideradas por el proyecto SIATA, tales como los Sistemas de Alerta Temprana Comunitaria y Semilleros de Ciudadanos Científicos.
1.1 Contexto del territorio, climatológico e hidrográfico
El Valle de Aburrá es una subregión de Antioquia ubicada en los Andes colombianos. Se caracteriza por ser un terreno montañoso con la presencia del río Aburrá-Medellín que recorre el territorio de sur a norte. Sus condiciones lo convierten en un lugar complejo con riesgos asociados a las condiciones hidrometeorológicas y geofísicas del territorio. Antioquia tiene un área de 63,612 km2 y el Valle de Aburrá de 1,152 km2. A partir de los datos del Censo Nacional del DANE de 2018 [1], las proyecciones del Departamento Nacional de Planeación de 2023 [2] indican que siete de cada diez personas que viven en Antioquia residen en el Valle de Aburrá, donde se concentra una población de aproximadamente 4.2 millones de personas. Este valle estrecho está cubierto por 812 km2 de suelo rural, lo que equivale al 70%, y 340 km2 de suelo urbano, correspondiente al 30% restante. El 95.4% de la población que habita este territorio vive en suelo urbano [2], lo que hace que las condiciones de vulnerabilidad de sus habitantes sean mayores dada la densidad poblacional.
Comprender la ocurrencia de eventos extremos (ver Caja 2) como amenazas para la población en el contexto de las ciencias atmosféricas es un reto por dos conjuntos de factores. Primero, por las características y localización del Valle de Aburrá como su compleja topografía, el crecimiento demográfico, y la acelerada expansión urbana no planificada. Segundo, los Andes colombianos imponen un conjunto de condiciones dinámicas originadas por la influencia en la meteorología y climatología del océano Pacífico, del océano Atlántico, del norte del país y de cuencas como el Orinoco y el Amazonas.
Estudiar la variabilidad climática y la ocurrencia de eventos extremos en regiones tropicales es de especial interés ante las incertidumbres relacionadas con los procesos físicos que caracterizan el territorio. En este sentido, el componente de monitoreo en tiempo real de SIATA emplea información histórica, modelación físico-matemática y herramientas de análisis de datos aportando al conocimiento de amenazas para la gestión del riesgo de desastres y la meteorología en la región metropolitana.
En el contexto climático de la región andina colombiana, donde se ubica el Valle de Aburrá, se presenta un régimen de precipitación bimodal con mayor acumulado medio de lluvia en marzo-abril-mayo (MAM) y otro en septiembre-octubre-noviembre (SON). También existe una fuerte influencia del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENSO por sus siglas en inglés), que en su fase cálida o El Niño disminuye el régimen de precipitaciones y en su fase fría o La Niña lo aumenta.
El Valle de Aburrá cambia rápidamente de temporadas lluviosas a secas, lo que genera la necesidad de un monitoreo holístico de los eventos extremos de precipitación en sus colas probabilísticas según características asociadas a la intensidad, acumulado, duración, y la existencia de rachas de sequía. No obstante, el estudio de eventos de precipitación extremos requiere un análisis que va más allá de comprender las temporadas secas o lluviosas. En la Figura 1 se presenta el número de ocurrencias estandarizadas por cantidad de estaciones de eventos de precipitación extremos a lo largo de la historia de la red pluviométrica del AMVA desde 2012.
La presencia de temporadas lluviosas intensificadas por La Niña influye en la magnitud de la precipitación acumulada. Por esto, el monitoreo en tiempo real debe enfocarse en la precipitación y en la frecuencia de eventos extremos como principal factor detonante de inundaciones, avenidas torrenciales, movimientos en masa, vientos extremos, y descargas eléctricas. En contraste, en la temporada seca se producen altas temperaturas en superficie y radiación incidente, lo cual trae consigo problemas a la salud humana, incendios forestales y problemas de abastecimiento de agua, especialmente en áreas vulnerables del Valle de Aburrá.
Lo anterior considera dos fenómenos moduladores con influencia directa: el ciclo anual y el ENSO. Sin embargo, pueden existir otros procesos en diferentes escalas espacio-temporales que también generan impactos directos e indirectos en la dinámica atmosférica de la región. Además de la incertidumbre asociada a la variabilidad climática natural, se desconocen los efectos del cambio climático sobre el Valle de Aburrá y su región vecina. Estudios regionales sugieren una intensificación tanto en su magnitud como en la frecuencia de los eventos extremos de precipitación como efecto directo del cambio climático [4]. Según los datos históricos de SIATA se observa un aumento en las rachas de días secos consecutivos. Es decir, que existe un recrudecimiento de condiciones extremas tanto de precipitaciones intensas como de sequías.
Además de las características meteorológicas y climatológicas de la región, el comportamiento de las cuencas hidrográficas del Valle de Aburrá lo determinan principalmente propiedades físicas como la pendiente y el uso del suelo. El río Aburrá-Medellín es el principal afluente de la región y se ubica en la cordillera central de los Andes con altitudes que varían desde los 1,200 a 3,100 msnm. En su recorrido recibe aportes de cerca de 240 quebradas que componen la red hídrica de los nueve municipios y el Distrito Especial que conforman el Valle de Aburrá.
Las afectaciones asociadas a inundaciones, avenidas torrenciales, y movimientos en masa se asocian principalmente a cuencas de topografía compleja y con altos índices de ocupación urbana, a pesar de la alta heterogeneidad de las propiedades físicas de las cuencas. Los asentamientos no planificados se ubican en las cercanías de los cauces y en las llanuras de inundación de las quebradas, tanto en las zonas altas de las cuencas como en las cercanías al río Aburrá-Medellín, en donde los cambios abruptos de pendiente generan inundaciones frecuentes en las zonas más planas (Figura 2).
La urbanización excesiva de las cuencas altera el ciclo hidrológico en aspectos como el aumento de la escorrentía superficial, ya que se pierde el papel de retención desarrollado por el suelo y la vegetación generada por las superficies impermeables. Lo anterior puede incrementar la escorrentía ocasionando inundaciones más peligrosas, erosión severa en la red de drenaje, disminución de la recarga de acuíferos y degradación de los ecosistemas acuáticos. Estas superficies impermeables también pueden transportar contaminantes depositados en áreas urbanas, muchos de estos provenientes de la atmósfera y precipitados en eventos de lluvia. Por su parte, las pendientes elevadas generan aumentos en la velocidad del flujo y, en consecuencia, mayor probabilidad de avenidas torrenciales, debido a la capacidad de arrastre que adquiere el agua en los cauces y calles cuando se presentan eventos de lluvia extremos.
Este conjunto de características particulares hace que la gestión del riesgo de desastres asociados a la ocurrencia de eventos de lluvia en la región sea un desafío debido al aumento en caudales y volumen de escorrentía, disminución del tiempo de respuesta en las cuencas (comportamiento súbito) y mayor susceptibilidad a la disminución de caudales en épocas de sequía.
Para el proyecto SIATA, el desafío es adaptar la ciencia y la tecnología a un territorio con características físicas complejas, potenciando capacidades en sus habitantes para que sean protagonistas de la gestión del riesgo de desastres. Lo anterior, se da a través de la consolidación de procesos sociales, educativos y divulgativos que se transforman en herramientas igual de valiosas al monitoreo y la modelación para crear comunidades resilientes y críticas frente al riesgo.
1.3 Fortalecimiento ciudadano para la resiliencia en el territorio metropolitano
En el contexto de la gestión del riesgo de desastres y la adaptación al cambio climático, el proyecto SIATA busca empoderar a los habitantes del territorio metropolitano para que participen activamente en el conocimiento, la prevención y la respuesta ante situaciones de riesgo. En esta visión, la resiliencia es clave. Según la UNDRR [13], es la capacidad de una comunidad expuesta a amenazas para resistir, adaptarse, transformarse y recuperarse eficazmente. El desarrollo de la resiliencia impulsa la toma de medidas anticipadas frente a eventos disruptivos [14].
Evaluar la comunicación, la preparación y la participación ciudadana permite identificar el papel del SIATA en procesos de ASC con públicos como comunidades vulnerables vinculadas a Sistemas de Alerta Temprana Comunitaria (SATC) y comunidades educativas. Según Rogayan et al. [15], incorporar la gestión del riesgo de desastres en programas educativos beneficia no solo a estudiantes, sino también a la comunidad al enfrentar amenazas. A su vez, las prácticas comunitarias enriquecen la labor académica. Difundir información es fundamental para generar conciencia y reducir los riesgos [15]. Así, una sociedad informada disminuye su vulnerabilidad y la probabilidad de desastres.
La comunicación es necesaria no solo para transmitir información, sino para construir proyectos colectivos, facilitar el acceso al conocimiento y desarrollar capacidades para la toma de decisiones. Es esencial en los procesos de sensibilización y formación para reducir riesgos [16]. En SIATA, se desarrollan productos educomunicativos y procesos formativos que garantizan la comprensión ciudadana.
Dos aspectos esenciales en la comunicación del riesgo son la educación para la percepción del riesgo y la promoción de acciones para reducir vulnerabilidades [17]. Preparar a la población implica desarrollar capacidades para identificar amenazas, causas y consecuencias. Por ello, el trabajo con cada comunidad debe ser contextualizado [18].
En un entorno de creciente complejidad y frecuencia de desastres, la participación ciudadana es esencial para fortalecer la resiliencia. Esta va más allá de la recepción de alertas, implicando la cocreación y sostenibilidad de programas adaptados a las capacidades locales. Fortalecer habilidades se vuelve crucial en la reducción de la vulnerabilidad. López-García et al. [18] señalan que muchos SAT en Colombia enfrentan dificultades por la baja participación comunitaria, lo cual contraviene principios de la Ley 1523 de 2012 [19]. Para obtener resultados eficaces, es fundamental contar con SAT participativos [18], ya que las comunidades son quienes mejor conocen su entorno.
2. ESTRATEGIAS SIATA
En el proyecto SIATA, con enfoques pedagógicos y didácticos se desarrollan estrategias de ASC en cuatro líneas: comunicación de la ciencia, gestión social, formación de públicos, y gestión del conocimiento, que favorecen la enseñanza y el aprendizaje científico a partir del contexto local. A continuación, se describen dos de las estrategias, teniendo en cuenta los objetivos de la actual investigación.
2.1 Semilleros de ciudadanos científicos(SCC)
Es una estrategia para niños, niñas y jóvenes que promueve la investigación escolar sobre temáticas ambientales, la lectura del contexto y la experimentación científica, para que se conviertan en ciudadanos que buscan soluciones y toman acciones frente a las problemáticas ambientales locales como las de gestión del riesgo de desastres.
Después de concluir el proceso de formación, se realiza un acompañamiento para orientar la investigación y la forma de trabajo de los estudiantes y profesores en el semillero. Esta estrategia se desarrolla a partir de tres etapas: semillero general, semillero específico y semillero de investigación. Cada una promueve la participación activa de los estudiantes y profesores, el trabajo en equipo y la aplicación práctica de los conceptos aprendidos, contribuyendo así al desarrollo de habilidades clave en el ámbito de la GRD en el territorio metropolitano. En la Figura 3 se presenta un resumen de la metodología y los objetivos de los semilleros de ciudadanos científicos.
2.2 Sistemas de Alerta Temprana Comunitarios
Los Sistemas de Alerta Temprana Comunitarios (SATC), se definen como estrategias territoriales que reconocen al ciudadano como protagonista de la gestión del riesgo de desastres y permiten la participación activa de la comunidad [20]. Estos sistemas integran el conocimiento local con tecnología avanzada para ofrecer alertas precisas y oportunas a los residentes de las zonas catalogadas de alto riesgo por inundación y/o avenida torrencial.
Además, promueven la educación y la comprensión de los riesgos, empoderando a las comunidades para que estén preparadas y tomen medidas preventivas. Para este proceso, se aborda una metodología constructivista, basada en el contexto y el aprendizaje experiencial mediante un trabajo transdisciplinario, que permite generar procesos dialógicos, donde el conocimiento científico y comunitario se articulan para que los ciudadanos actúen como gestores del riesgo de desastres en su territorio. La estrategia comprende cuatro fases (Figura 4), en las que se desarrollan diversas actividades con el fin de dejar capacidades instaladas en las comunidades para responder de manera asertiva ante la posible ocurrencia de una emergencia.
3. MATERIALES Y MÉTODOS
Para establecer cómo influyen las estrategias educativas en la gestión del riesgo de desastres en la apropiación social del conocimiento de los sistemas de alerta temprana comunitarios y las comunidades educativas, se analizaron dos casos: una comunidad SATC y una comunidad educativa del territorio metropolitano. El enfoque del estudio es de naturaleza cualitativa siguiendo a Patton [21], Hernández et al. [22] y Galeano [23], con un método de estudio de caso [24,25].
Los instrumentos utilizados para la recopilación de información fueron los diarios de campo registrados antes de iniciar el proceso, y la entrevista semiestructurada con una líder comunitaria y una profesora que residen y trabajan en las comunidades seleccionadas para la presente investigación. A través de estos instrumentos, se logró obtener una comprensión profunda de las experiencias y una identificación acerca de la percepción del conocimiento de las comunidades. Las perspectivas y conocimientos de estas personas son fundamentales para entender cómo la ciudadanía enfrenta y se adapta a los fenómenos ambientales, así como para identificar posibles estrategias de mitigación y preparación ante eventos hidrometeorológicos extremos. Esta investigación se desarrolló entre enero y abril de 2024; sin embargo, no solo se basa en los datos recopilados durante este periodo, sino también en años anteriores; específicamente desde el año 2017 hasta el 2024 para la comunidad SATC y los años 2023 y 2024 para la comunidad educativa. Este enfoque integral asegura una comprensión de la dinámica y su evolución.
3.1 Descripción del contexto de las comunidades
Para este capítulo, se analizaron dos casos: una comunidad SATC y una comunidad educativa del territorio metropolitano, que se codifican como Comunidad 1 (comunidad SATC) y Comunidad 2 (comunidad educativa). Frente a la primera, esta es una población que participa en procesos sociales y que está en riesgo por inundación o avenida torrencial, mientras que la comunidad 2 participa de los procesos educativos del SIATA y hace parte de una institución educativa. Ambas se ubican al norte del Valle de Aburrá y se encuentran expuestas a amenazas ambientales.
La Comunidad 1 se ubica en un sector de estrato socioeconómico tres, la mayoría de sus habitantes son personas entre los 18 y 25 años, con un grado de escolaridad de educación superior, se caracteriza por ser un barrio planificado que colinda con el río Aburrá-Medellín, además, cuenta con una veeduría ciudadana en respuesta a la inundación que afectó a la comunidad el 25 de noviembre del 2018. La solicitud para la creación de un SATC surge por parte del AMVA luego de este evento de emergencia que afectó a sus habitantes.
Con esta comunidad se realizó todo el proceso formativo mediante talleres de reconocimiento y socialización del proyecto SIATA, entre los cuales destacan actividades como imaginarios de la quebrada y su mapa, protocolo de emergencia, monitoreo, apropiación digital, simulación, simulacro, evaluación y cierre. El proceso formativo se llevó a cabo en la sede de la Junta de Acción Comunal (JAC) del barrio, los talleres se realizaron cada semana atendiendo la demanda de los habitantes, lo que resultó en un total de ocho sesiones.
La Comunidad 2 es una institución educativa urbana de carácter público, orientada a la formación de estudiantes desde el nivel preescolar hasta la educación media, además, cuenta con el ciclo complementario para la formación de profesores. Tiene aproximadamente 1.485 estudiantes con estratos socioeconómicos entre uno y tres, algunos de zona rural y municipios aledaños. En el año 2021, los estudiantes, profesores y directivos docentes, tuvieron que ser evacuados debido a un movimiento en masa que se presentó en la doble calzada de la vía principal que comunica a los municipios del norte del Valle de Aburrá, afectando el acceso al centro educativo, razón por la cual esta fue cerrada temporalmente.
Para continuar con el ciclo escolar, la Secretaría de Educación del municipio transfirió a la comunidad a otras sedes educativas para que pudiesen continuar con la presencialidad. Actualmente, la comunidad ha retornado al centro educativo después de efectuar obras de infraestructura que favorecieron el acceso. El proyecto SIATA tuvo la posibilidad de desarrollar un proceso educativo con el apoyo de una docente que acompañó los encuentros de SCC.
3.2 Categorías de análisis
Se definieron tres dimensiones con diferentes grados de complejidad, basadas y adaptadas a partir de los trabajos de Vázquez-Bernal [26], Vázquez-Bernal et al. [27–30] y Wamba [31], que sirvieron para determinar el nivel de desarrollo alcanzado. Dichas dimensiones se identifican como Técnica, la cual, puede limitar el desarrollo del conocimiento debido a obstáculos que influyen en la comprensión del riesgo; Práctica, que promueve una reflexión orientada a la resolución de problemas, ampliando la comprensión; y Crítica, que extiende el impacto de la educación más allá, permitiendo que el conocimiento se desarrolle y aplique al contexto social, siendo transformador, otorgándole un carácter emancipador. Estas dos últimas dimensiones permiten una retroalimentación dialógica. En la Tabla 1 se presenta el sistema de categorías.
| Categoría | Subcategoría | Descriptor | Códigos |
|---|---|---|---|
| Apropiación social del conocimientopara la gestión del riesgo de desastres y la adaptación al cambio climático | Comprensión de conceptos y fenómenos | Hay desconocimiento de conceptos y fenómenos científicos y sociales que se asocian a la gestión del riesgo de desastres y la adaptación al cambio climático. | TCC |
| Apropiación social del conocimiento para la gestión del riesgo de desastres y la adaptación al cambio climático | Comprensión de conceptos y fenómenos | Se conocen algunos conceptos y fenómenos científicos y sociales asociados a la GRD y la adaptación al CC y los relacionan con conocimientos populares. | PCC |
| Apropiación social del conocimiento para la gestión del riesgo de desastres y la adaptación al cambio climático | Comprensión de conceptos y fenómenos | Comprenden con propiedad los conceptos y fenómenos científicos y sociales asociados a la GRD y la adaptación al CC, se hace uso del lenguaje técnico para referirse a estos. Además, comparten este conocimiento. | CCC |
| Apropiación social del conocimiento para la gestión del riesgo de desastres y la adaptación al cambio climático | Aplicación del conocimiento a las necesidades del contexto | La falta de conocimiento (en torno a los conceptos y fenómenos) impide aplicarlo a las necesidades y realidades de su contexto. Sumado a ello, la falta reconocimiento del territorio dificulta aplicar saberes. | TAC |
| Apropiación social del conocimiento para la gestión del riesgo de desastres y la adaptación al cambio climático | Aplicación del conocimiento a las necesidades del contexto | La comprensión de los conceptos y fenómenos favorece su aplicación a las necesidades y realidades de su contexto. | PAC |
| Apropiación social del conocimiento para la gestión del riesgo de desastres y la adaptación al cambio climático | Aplicación del conocimiento a las necesidades del contexto | La comprensión y transformación del conocimiento, favorece su aplicación a las necesidades y realidades de su contexto. Esto a su vez, le permite al ciudadano replicarlo en su territorio, teniendo en cuenta que lo reconoce y comprende. | CAC |
| Fortalecimiento ciudadano | Comunicación, preparación y respuesta | Se presentan diferentes obstáculos que impiden una respuesta positiva con respecto al proceso. Percepción del riesgo seguro, otras prioridades. Desconocimiento del territorio | TCR |
| Fortalecimiento ciudadano | Comunicación, preparación y respuesta | Se identifica el proceso comunicativo y la preparación. Sin embargo, aún existen respuestas diversas de la comunidad, como falta de interés en la formación o en las acciones que deben llevar a cabo. | PCR |
| Fortalecimiento ciudadano | Comunicación, preparación y respuesta | Se evidencia una comunicación eficaz, continua y clara, además de la preparación de la comunidad ante la respuesta; lo que permite desarrollar acciones enfocadas a la GRD, evidenciando logros significativos en la implementación y socialización de protocolos. | CCR |
| Fortalecimiento ciudadano | Participación ciudadana | No hay participación ciudadana en los procesos de GRD. | TPC |
| Fortalecimiento ciudadano | Participación ciudadana | La participación ciudadana en la GRD es intermitente; algunas personas muestran interés, pero la asistencia es irregular. | PPC |
| Fortalecimiento ciudadano | Participación ciudadana | Existe una participación ciudadana activa y sostenida en la GRD. Las comunidades no solo asisten, sino que también lideran iniciativas y promueven la gestión del riesgo en su entorno. | CPC |
En la Tabla 2 se presentan los códigos y su significado. Finalmente, los datos registrados se analizan y codifican con el programa MAXQDA.
| Categoría | Subcategoría | Códigos | Significado |
|---|---|---|---|
| Apropiación social del conocimiento para la gestión del riesgo de desastres y la adaptación al cambio climático | Comprensión de conceptos y fenómenos | TCC | Técnico Comprensión de conceptos |
| Apropiación social del conocimiento para la gestión del riesgo de desastres y la adaptación al cambio climático | Comprensión de conceptos y fenómenos | PCC | Práctico Comprensión de conceptos |
| Apropiación social del conocimiento para la gestión del riesgo de desastres y la adaptación al cambio climático | Comprensión de conceptos y fenómenos | CCC | Crítico Comprensión de conceptos |
| Apropiación social del conocimiento para la gestión del riesgo de desastres y la adaptación al cambio climático | Aplicación del conocimiento a las necesidades del contexto | TAC | Técnico Aplicación del conocimiento |
| Apropiación social del conocimiento para la gestión del riesgo de desastres y la adaptación al cambio climático | Aplicación del conocimiento a las necesidades del contexto | PAC | Práctico Aplicación del conocimiento |
| Apropiación social del conocimiento para la gestión del riesgo de desastres y la adaptación al cambio climático | Aplicación del conocimiento a las necesidades del contexto | CAC | Crítico Aplicación del conocimiento |
| Fortalecimiento ciudadano | Comunicación, preparación y respuesta | TCR | Técnico comunicación y respuesta |
| Fortalecimiento ciudadano | Comunicación, preparación y respuesta | PCR | Práctico comunicación y respuesta |
| Fortalecimiento ciudadano | Comunicación, preparación y respuesta | CCR | Crítico comunicación y respuesta |
| Fortalecimiento ciudadano | Participación Ciudadana | TPC | Técnico participación ciudadana |
| Fortalecimiento ciudadano | Participación Ciudadana | PPR | Práctico participación ciudadana |
| Fortalecimiento ciudadano | Participación Ciudadana | CPR | Crítico participación ciudadana |
4. RESULTADOS
A continuación, se presentan los resultados del estudio, donde se describen los hallazgos antes y después del proceso formativo del proyecto SIATA. En la Tabla 3, Tabla 8, Tabla 5, Tabla 6 se muestra la información a partir del diario de campo de acuerdo con el sistema de categorías.
| Comunidad 1 (Diario campo) | Comunidad 2 (Diario de campo) |
La Comunidad 1 se situó entre las dimensiones Técnica y Práctica, según los registros del diario de campo, la comunidad no contaba con conocimientos sobre la GRD y la adaptación al cambio climático. Se señala: “La comunidad se encontraba desprovista de preparación debido a la falta de experiencia previa en enfrentar situaciones de riesgo como la inundación que los afectó de manera específica”. Adicionalmente: “Los temas relacionados con la gestión de riesgos no se habían abordado de manera anticipada ni preventiva en el pasado”. En este sentido, la comunidad se vio obligada a prepararse debido al evento de emergencia: “La comunidad se enfrentó a la necesidad de partir desde cero en la preparación y concientización sobre cómo enfrentar y mitigar estos riesgos”. De acuerdo con los registros, la comunidad mostró interés por aprender sobre la GRD y tener la capacidad de responder de manera adecuada ante las emergencias, especialmente las relacionadas con la inundación del río Aburrá-Medellín: “Eran participativos, formulaban numerosas preguntas y compartían conocimientos entre todos los miembros del grupo”. |
La comunidad 2 se ubicó entre la dimensión Técnica y Práctica. De acuerdo con los registros del diario, había falta de conocimiento por parte de la comunidad para responder al evento: “…la comunidad educativa no estaba preparada para enfrentar de manera segura y eficaz algún riesgo”, “nunca se contempló”.
Después de lo ocurrido y con el apoyo de la profesora, los estudiantes empezaron a reconocer algunos términos y conceptos relacionados con la GRD, esto parece que fue posible debido a que la docente ya venía formándose con SIATA y desarrolló estrategias educativas en las que articulaba los temas al currículo.
Según la información del diario, la comunidad educativa tenía un proceso de gestión de riesgos exigido por ley; sin embargo, no estaban preparados para enfrentar un movimiento en masa, dejando claro que si bien las entidades cumplen algunos requisitos, esto no implica que las comunidades estén preparadas para una emergencia, lo que hace necesario que los procesos se fortalezcan. |
| Comunidad 1 (Diario campo) | Comunidad 2 (Diario de campo) |
| La Comunidad 1 enfrentaba limitaciones para aplicar conocimientos a sus necesidades debido a su escaso entendimiento sobre la GRD y la baja percepción del riesgo en su entorno (dimensión Técnica). Según los registros del diario de campo: “No tenían conocimiento sobre el riesgo más inminente que enfrentaban en su territorio: el río Aburrá”. Esta falta de saberes dificultaba su aplicación a situaciones cotidianas. Aunque la mayoría de la comunidad tenía un nivel educativo entre medio y alto, no contaban con suficientes conocimientos sobre la GRD ni la amenaza local, pero sí aplicaban otros saberes a sus realidades (dimensión Práctica). Según la información: “Esta comunidad se destacaba por su activismo y propuestas diversas. Tenían un conocimiento general del Valle de Aburrá, incluyendo la distribución administrativa y geopolítica del área metropolitana”. | La comunidad 2 se ubicó en la dimensión Técnica. De acuerdo con los registros, después del evento la comunidad no tenía las herramientas para enfrentar la situación y la emergencia generó diversas dificultades, de acuerdo con los datos: “Este fenómeno natural provocó la reubicación de los estudiantes a otros colegios del municipio y de manera indirecta la comunidad educativa entendió qué pasó y porqué sucedió”, “Aunque tenían algún programa medianamente establecido para darle cumplimiento a la gestión de riesgos de desastres en su institución, habían dejado de lado el movimiento en masa”, esto sugiere que no estaban preparados y debian buscar estrategias para ello. |
| Comunidad 1 (Diario campo) | Comunidad 2 (Diario de campo) |
| La comunidad 1 evidencia una baja preparación a los temas asociados a la GRD(dimensión Técnica y Práctica), debido a que no conocían el riesgo en su territorio, de acuerdo con los registros: “la comunidad no generaba procesos de respuesta previo al evento porque no conocían el riesgo asociado a su territorio”. Un aspecto interesante identificado en el diario tuvo que ver con el hecho de que la comunidad no tenía acceso al río Aburrá-Medellín, pues el barrio estaba aislado de este a través de un muro, al no tener una visual directa, se invisibilizaba la amenaza. “La comunidad argumentó que la poca visibilidad hacia el río resultó en una sorpresa para muchos cuando ocurrió la emergencia, ya que desconocían el riesgo que se ocultaba tras los muros”. | En esta categoría la comunidad 2 se ubicó entre la dimensión Técnica y Práctica. De acuerdo con los datos del diario de campo, antes de la participación del SIATA y la ocurrencia del evento no existía una estrategia efectiva frente a la GRD: “Antes de la llegada del SIATA y de su contingencia por el movimiento en masa en la institución no se generaban procesos de comunicación relacionados a la gestión del riesgo de desastres”.
La preparación después del evento parece haber sido medianamente eficiente, pues algunas entidades empezaron a capacitar a la comunidad educativa en temas relacionados con la GRD.
La presencia del proyecto SIATA coincide con la llegada de la profesora a la institución educativa. En los primeros encuentros se pudo identificar que hacía falta desarrollar estrategias con los estudiantes en las que no solo pudiesen conocer el fenómeno, sino pensar en apuestas para empoderar a la comunidad educativa en torno a la amenaza por movimientos en masa. |
| Comunidad 1 (Diario campo) | Comunidad 2 (Diario de campo) |
| La participación ciudadana en este sector era alta incluso antes de la presencia del proyecto SIATA; según los registros: “es una comunidad activa en temas políticos, sociales y ambientales”. Sin embargo, debido a su baja percepción del riesgo, no se centraban en generar procesos de conocimiento y prevención para esta amenaza. Tras la emergencia, se observó un proceso fortalecido orientado a reducir el riesgo, donde la gobernanza jugó un papel clave, estableciendo espacios entre la comunidad y la administración. A pesar de esto, la mayoría de la comunidad consideraba que las medidas de adaptación debían ser a través de obras estructurales: “Al principio, cuando se invitó a cada habitante del barrio, la respuesta fue negativa porque no estaban interesados en participar en capacitaciones, sino que esperaban respuestas estructurales como el levantamiento del muro”, “cuando el SIATA llegó para ofrecer capacitaciones, la respuesta de los habitantes fue negativa, argumentando que no necesitaban capacitación, sino acciones concretas”. | Para esta subcategoría la comunidad 2 se ubicó en la dimensión Técnica. De acuerdo con el registro del diario de campo: “La comunidad educativa no tenía ningún tipo de injerencia o manera de involucrarse en las decisiones comunitarias”. Se señala, además, falta de interés en temas de GRD, que podría estar asociada a la ubicación de la institución, pese a estar catalogada como un centro educativo urbano, se encuentra alejado de la cabecera municipal. La información del diario de campo también informa que no se realizaban procesos relacionados con la educación para la GRD: “No existían procesos relacionados a la apropiación social de la ciencia ni la adaptación al Cambio climático antes del SIATA”. |
Una vez implementadas las estrategias de ASC y después de un periodo de acompañamiento en ambas comunidades, se realizó una entrevista a las líderes que acompañan esta apuesta. En la Tabla 7, Tabla 8, Tabla 9, y Tabla 10 se presentan los resultados.
| Comunidad 1 (Entrevista) | Comunidad 2 (Entrevista) |
Se observó un cambio significativo en la comunidad 1 (dimensión Práctica y Crítica). La líder comunitaria destacó que la comunidad ahora maneja herramientas como sensores de nivel y cámaras y tiene conocimientos técnicos sobre la GRD; sabe qué hacer ante una inundación. Un aspecto importante que mencionó fue el uso de herramientas tanto tecnológicas como naturales para comprender el comportamiento del río: “Uno se apoya mucho de las herramientas que tiene; los sensores de nivel, la cámara, pero también el conocimiento natural, el olor del río, el color, que uno de pronto de manera más rápida puede detectar, que uno dice, bueno, está lloviendo aguas arriba, entonces el olor del río está diciendo que está viniendo una creciente, creo que ese es el conocimiento más importante, que no tengo que estar siempre pegada a la tecnología, si no que esas características que aprendimos de cómo se va comportando el medio ambiente, ya uno sabe que se tiene que prevenir”.
La metodología del proyecto, que combina el conocimiento científico con el saber popular, también fue valorada, ya que permite que todos los miembros de la comunidad, sin importar su edad o nivel educativo, puedan participar: “lo bueno es que ustedes (SIATA) tienen un programa diseñado o una forma de capacitar que desde un niño, hasta el adulto más adulto lo puede entender”.
Es importante señalar que, aunque la comunidad tiene una alta rotación de habitantes, las personas que permanecen son capaces de transmitir los conocimientos adquiridos. La líder expresó: “…se ha logrado hacer el empalme y contarles el proceso dado que las personas tienen que estar enteradas sobre los fenómenos que suceden ahí en el sector”. |
La comunidad 2 se ubicó en la dimensión Práctica. Luego de la emergencia, cambió la sensibilidad frente al tema de la GRD y se reconoció la importancia de ir más allá del cumplimiento de una serie de actividades propuestas en el proyecto de gestión del riesgo escolar. A partir del proceso de ASC con el proyecto SIATA, se pudo evidenciar mayor compromiso con relación al tema, de tal manera que fueran efectivos y contaran con la participación de todas las personas involucradas.
La profesora resalta la importancia de que tanto profesores como estudiantes comprendan los conceptos y los fenómenos físicos asociados a la amenaza, además, expresa la necesidad de familiarizarse con asuntos científicos que parecen muy alejados para los estudiantes, pero que finalmente, hacen parte de su día a día: “De repente uno pensaba que estos temas eran para meteorólogos o especialistas. Cuando los llevaron a la institución, les dieron capacitación, uno dice que es fácil de aprender. Y cuando es fácil de aprender, es fácil de manejar y aplicar, entonces creo que es muy positivo”.
Con el conocimiento adquirido empezaron a reconocer y a identificar fenómenos naturales, lo cual hizo que cambiara la percepción del riesgo, esto se refleja también en lo expresado por la docente: “estamos convencidos de que el fenómeno del cambio climático está haciendo estragos allá arriba en las montañas también”, “ ser consciente de si el suelo se ha movido, si la placa se ha hundido, si el árbol se ha torcido”, “Creo que el semillero de investigación ha demostrado esa capacidad de respuesta cuando se dedica a controlar y monitorear esas grietas que hay en la entrada de la institución”. |
| Comunidad 1 (Entrevista) | Comunidad 2 (Entrevista) |
Después del proceso formativo, la comunidad permanece actualizada sobre temas de GRD y conecta los conceptos adquiridos con su saber empírico, lo que les permite tomar decisiones acertadas ante eventos hidrometeorológicos extremos en el valle (dimensión Crítica). Los espacios de construcción colectiva fortalecieron las capacidades de la comunidad y de la líder. La líder destacó: “…el tema de explicarles a las personas que es lo que se debe de hacer, porqué lo estamos haciendo, porqué se hace la solicitud de que se encienda la alarma para que todos estén pendientes”.
El conocimiento adquirido también se convirtió en una herramienta valiosa para enfrentar emergencias por otras amenazas, sin importar el contexto. Esto refleja la capacidad instalada tanto a nivel colectivo como individual. La líder compartió una experiencia en la que aplicó lo aprendido: “…donde uno llega, uno ya está más pendiente de lo que puede suceder, de lo que no, hacer un reconocimiento del territorio y eso, el conocimiento es fundamental, no solamente para los eventos de inundación, me ha tocado también incendios forestales… entonces una ya sabe que es lo que tiene que hacer, como es el procedimiento del deber hacer en ese momento y no es como actuar desde el temor”. |
La comunidad 2 se ubicó en la dimensión Crítica. La docente resalta el proceso educativo del proyecto SIATA y cómo este le proporcionó a ella y a sus estudiantes herramientas de trabajo para la GRD, así como reconocer la importancia del territorio: “Lo mejor es que se basa en las necesidades y el contexto, en este caso, la institución educativa”, “Si uno conoce el territorio puede reconocer las maneras como estos se pueden provocar” (se refiere a los movimientos en masa). Asimismo, la docente pudo generar estrategias para que la comunidad educativa entendiera la importancia de los procesos de educación en la GRD: “Creo que las estrategias de monitoreo y adaptación son las que más te ayudan en este sistema de gestión de riesgos”, “…tenerlos claros (se refiere al comportamiento de los movimientos en masa), que aunque no lo podemos evitar si hay unas estrategias para que, por ejemplo, nos demos cuenta antes de que suceda”. |
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Tras el proceso formativo, la comunidad 1 mostró un cambio significativo (dimensión Crítica). La líder destacó la importancia de los talleres para fomentar la organización comunitaria y valoró la profesionalidad del equipo del proyecto.
La comunidad utiliza la Junta de Acción Comunal y grupos de WhatsApp para divulgar tanto los talleres como las eventualidades, informando a los nuevos integrantes del proceso: “A través de la junta de acción comunal, seguimos incentivando, a través de los grupos de difusión de WhatsApp… siempre estamos ahí y siempre llegan personas nuevas”.
Tras el proceso formativo, la comunidad empezó a reconocer los riesgos, a utilizar los instrumentos instalados para monitorear precipitaciones y tomar acciones oportunas: “si, ya cualquier persona de verdad se empodera, no es solamente el líder como tal, sino cualquier persona de la comunidad”.
Finalmente, la comunidad activó de manera efectiva la cadena de llamadas y la alarma sonora. La líder comentó: “cuando se activa la alarma, anteriormente las personas se molestaban, se incomodaban, ya hoy en día es la consciencia de que saben de que vamos a tener una emergencia”. También resaltó: “ya cuando se invita a la gente a una reunión, ya no dicen: ay no, no queremos ir, no, ya van, ya saben que es una capacitación, que es algo nuevo, que se les va a formar” |
La comunidad 2 se posicionó en la dimensión Crítica, debido a su manejo de herramientas para la GRD. La docente señala: “…los experimentos, las experiencias, la información que el sitio web maneja y las herramientas, son muy importantes porque puedes ir al sitio web y encontrar ayuda”. Este enfoque facilitó la comprensión y aplicación de estrategias de adaptación y monitoreo, como afirmó la docente: “creo que las estrategias de mitigación, detección temprana, es decir, monitoreo y adaptación son las que más te ayudan en este sistema de gestión de riesgos”.
Además, se implementaron estrategias de comunicación y preparación, lo que permitió a los estudiantes participar en el monitoreo ambiental, promoviendo la apropiación social del conocimiento: “cada alumno trae la foto y dice, mira, medí, y eso se ve”. El semillero de investigación permitió que los estudiantes comprendieran los fenómenos ambientales y las estrategias de adaptación, lo que mejoró su capacidad de respuesta ante eventos de riesgo, como se refleja en las palabras de la docente: “…la capacidad de respuesta se muestra en los alumnos”.
Estas acciones sugieren que el proyecto ha favorecido el papel de los estudiantes como gestores del riesgo, capaces de replicar la información aprendida y compartirla con la comunidad. |
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Según la líder comunitaria, la participación ciudadana en la comunidad 1 se ha fortalecido tras el proceso formativo con el proyecto SIATA, posicionándose en la dimensión crítica. La comunidad, aunque ya activa en temas de participación ciudadana, ahora se involucra más en la gestión del riesgo de desastres. La líder destacó: “…cuando ya recibimos la capacitación, es como el querer contar a la comunidad, el empoderarnos, el liderar, el estar pendientes”. Además, mencionó que la comunidad ha buscado apoyo y soluciones trabajando con la administración municipal: “…nos hemos sentado incluso a trabajar con la administración municipal, con entes gubernamentales para hacer solicitudes de que estén pendientes de nosotros”.
La comunidad también ha demostrado capacidad para tomar decisiones ante emergencias, anticipándose con las alertas para evacuar en caso de inundación. La líder expresó que ahora los miembros de la comunidad no solo dependen del líder de la cadena de llamadas, sino que también toman la vocería: “…ya no solo esperan que sea el líder de la cadena de llamadas, sino, que la persona toma la vocería para decir: ey nos vamos a inundar…”. Además, realizan monitoreos y actividades de mantenimiento en el barrio. |
La comunidad 2 se posicionó en la dimensión crítica después de su participación en los talleres, al parecer, estos promovieron la participación activa en la GRD. Según la docente: “…hay una primera capacidad de respuesta, de adquirir conocimientos, para luego socializar con la comunidad.” Estos talleres motivaron a los estudiantes a involucrarse y continuar capacitándose: “…ya tenían un entendimiento inicial sobre algunos conceptos relacionados al proyecto.” Además, impulsaron la participación de nuevos miembros de la comunidad educativa: “…los niños nuevos quieren ser parte del semillero.”
La docente destacó su compromiso con el proceso participativo: “…cada que hay un espacio del SIATA estoy atenta a participar.”
Este interés en la participación refleja el éxito de las estrategias educativas implementadas y la importancia de seguir fomentando el aprendizaje colectivo en GRD: “Es bueno que algunos estudiantes quieran continuar.”
La docente también subrayó su compromiso y el de la institución en la GRD: “He dedicado tiempo, mi tiempo particular, a capacitarme con el SIATA”, “Creo que es tanto el interés por aprender y abrir las puertas a ese proyecto, que la responsabilidad se señala en todos lados”. Lo anterior sugiere la idea de que la responsabilidad sobre la GRD y la adaptación al cambio climático debe ser asumida de forma colectiva. |
En la Figura 5 se observa que antes del proceso de formación ambas comunidades se ubicaron entre las dimensiones Técnica y Práctica en temas de conocimiento, aplicación de conocimiento, comunicación, preparación y respuesta, y participación ciudadana. Esto sugería la necesidad de favorecer espacios de fortalecimiento en torno a la GRD. Después del proceso de formación, en ambos casos se evidencian cambios importantes que posicionan a las comunidades en la dimensión crítica, lo que permite inferir la influencia de los procesos de formación del proyecto SIATA.
5. CONCLUSIONES
La experiencia del proyecto SIATA destaca la apropiación social del conocimiento para la gestión del riesgo de desastres y la adaptación al cambio climático como herramienta para fortalecer la resiliencia de los habitantes del Valle de Aburrá. Este enfoque involucra a la comunidad en la comprensión activa de su entorno y en la adopción de herramientas prácticas para abordar sus desafíos ambientales. Las metodologías aplicadas en las estrategias de ASC fueron efectivas para integrar conocimientos científicos y populares, garantizando la inclusión de múltiples actores de la comunidad, independientemente de su nivel educativo o edad. Asimismo, permitió el empoderamiento de la comunidad y que los participantes directos e indirectos se convirtieran en agentes activos en la gestión del riesgo de desastres y la adaptación al cambio climático.
La comprensión de conceptos y fenómenos en gestión del riesgo de desastres y cambio climático fortalece la resiliencia comunitaria. Inicialmente, las comunidades mostraban un bajo nivel de conocimiento, lo que afectó su preparación ante eventos extremos. Con la llegada de SIATA, esta dinámica cambió: la ciudadanía empezó a integrar herramientas del proyecto, mejorando su comprensión del territorio y su capacidad de respuesta.
Para la aplicación del conocimiento a las necesidades del contexto, es claro que la falta de saberes frente a un tema puede generar dificultades para aplicar soluciones adecuadas a situaciones cotidianas, especialmente en contextos donde la gestión del riesgo de desastres y la adaptación al cambio climático son vitales. Participar en los procesos de ASC del proyecto SIATA ha favorecido la capacidad instalada de las comunidades, esto sugiere una mejora en la comprensión de los riesgos ambientales y la adopción de medidas preventivas y adaptativas.
La comunicación, la preparación y la respuesta ante riesgos son elementos fundamentales para construir comunidades resilientes. Las comunidades no solo reciben capacitaciones, sino que también se apropian del conocimiento adquirido y lo replican, fortaleciendo así su capacidad para enfrentar desafíos ambientales —este rol activo en la difusión del conocimiento es clave. Además, la articulación con entidades externas se presenta como un factor importante que permite acceder a recursos y saberes adicionales y establecer redes de apoyo que potencian la respuesta comunitaria.
En el contexto de la gobernanza en la gestión del riesgo de desastres, la participación ciudadana ha sido fundamental. Las comunidades mostraron interés en formarse, reflejando su compromiso con los riesgos ambientales y climáticos. Su participación en las actividades educativas no solo fortaleció sus conocimientos, sino que también permitió adaptarlos a sus realidades locales. Aunque ya tenían una actitud participativa, el acompañamiento del proyecto potenció sus capacidades, aumentó la percepción del riesgo y promovió nuevos espacios de preparación comunitaria.
AGRADECIMIENTOS
Los autores agradecen al Área Metropolitana del Valle de Aburrá por el apoyo institucional y financiero al proyecto SIATA. Expresamos nuestro agradecimiento especial a las comunidades que participaron en este estudio por su disposición, tiempo y valiosos aportes. Este trabajo no hubiera sido posible sin el compromiso de los líderes comunitarios y docentes que facilitan los procesos de apropiación social del conocimiento en el territorio metropolitano.
CONFLICTO DE INTERESES
Los autores no declaran conflicto de intereses.
USO DE HERRAMIENTAS DE INTELIGENCIA ARTIFICIAL
Durante la preparación de este capítulo, los autores utilizaron ChatGPT versión 3.5 (https://chatgpt.com/) para mejorar la redacción y corrección del estilo científico. Los revisores expresan que no utilizaron herramientas de IA en el proceso de evaluación del manuscrito.
IDENTIFICACIÓN DE AUTORES
- Yazmín Cardona: https://orcid.org/0000-0002-9864-0254
- Adriana Carolina Herrera-López: https://orcid.org/0000-0002-3898-862X
- María Alejandra Parra-Góez: https://orcid.org/0009-0008-4449-1370
- Olga Ramírez: https://orcid.org/0000-0001-6627-7422
- Julián Sepúlveda: https://orcid.org/0000-0001-9802-5027
- Esneider Zapata: https://orcid.org/0000-0003-3040-1158
DECLARACIÓN DE AUTORÍA CRediT
Conceptualización: Y. Cardona, A.C. Herrera-López, O. Ramírez. Metodología: Y. Cardona, M.A. Parra-Góez. Investigación: Y. Cardona, A.C. Herrera-López, M.A. Parra-Góez. Recursos: J. Sepúlveda, E. Zapata. Curación de datos: Y. Cardona, M.A. Parra-Góez. Redacción - borrador original: Y. Cardona, A.C. Herrera-López, M.A. Parra-Góez. Redacción - revisión y edición: Y. Cardona, A.C. Herrera-López, O. Ramírez, J. Sepúlveda, E. Zapata. Visualización: M.A. Parra-Góez. Supervisión: O. Ramírez, J. Sepúlveda, E. Zapata. Administración del proyecto: J. Sepúlveda, E. Zapata. Adquisición de fondos: J. Sepúlveda, E. Zapata.

